Foto: Juan David Muñeton/Alcaldía Local de Santa Fe
Esta es la historia de superación de Barbosa, Mono o Mango, tres nombres y un solo animal de compañía verdadero, que se ganó el cariño de los habitantes de la localidad de Santa Fe y ahora disfruta del calor de un nuevo hogar gracias a la generosidad de una familia de buen corazón.
Todo comenzó cuando un policía lo recogió herido en la Avenida Circunvalar, luego de ser atropellado por un carro sin identificar, y lo llevó con urgencia a la clínica de la localidad, donde atienden urgencias veterinarias, uno de los 2 o 3 casos de accidentes de animalitos que se registran a diario en Bogotá.
En la ficha de ingreso de la clínica quedó registrado como Barbosa, apellido del agente de servicio que lo condujo hasta allí, donde le brindaron atención oportuna. Su proceso de recuperación tardó tres semanas y los médicos lo rebautizaron con el nombre de Mono, que fue como empezaron a llamarlo por el color de su pelaje.
Durante el tiempo de recuperación se presentaron varias familias interesadas en adoptar al peludito, el nuevo integrante de la familia, que requiere un lugar adecuado para su desplazamiento porque perdió una manito en el accidente.
Ahora goza de su nuevo hogar compuesto por 4 personas: papá, mamá y dos chicos. El niño es el más entusiasta de todos con Mango, nombre que recibió en su nueva morada, digamos que es el dueño de Mango y está feliz con su nuevo amigo. Como Mango hay más de 30 peluditos, entre gatos y perros, que están esperando tener la oportunidad de disfrutar de un nuevo hogar.
En la primera rendición de cuentas de la Alcaldía Local de Santa Fe, realizada en la Cinemateca Distrital, todo giró en torno a Mono, él estaba buscando quien lo recibiera, exhibiéndose, causando curiosidad entre los asistentes que estaban al lado de él, incluido el alcalde Diego Alejandro López, que se apropió de la causa y le encanta el tema animalista.
“La sensibilidad que causó Mono en su momento y el seguimiento que se le dio al hecho, quedó como una de las banderas de nuestro proyecto. Ha sido una experiencia muy bonita, tanto para la alcaldía como para el alcalde Diego Alejandro López,” afirma Jaidid Jiménez, profesional de planeación y supervisora del contrato animalista.
Pero no solo Mono se ha visto enfrentado a esta situación, dentro de las circunstancias más frecuentes en la localidad están los accidentes de tránsito, donde resultan involucrados los animales de compañía. Afortunadamente, la Alcaldía de Santa Fe cuenta con un servicio de urgencias veterinarias, un profesional todo el tiempo al servicio de la comunidad, incluidas visitas domiciliarias.
Este programa ha permitido entregar en adopción perritos y gatos a diferentes familias bogotanas, que les puedan brindar una alimentación adecuada, espacios de recreación y atender sus necesidades físicas, médicas y emocionales, como el calor de un hogar.
Para los perritos abandonados a su suerte en las calles se cuenta con más de 25 hogares de paso, donde reciben atención especializada, mientras se surte el proceso de adopción. Los cuidadores animalistas recibieron este semestre un bono equivalente a $500.000 para la compra de alimentos y medicamentos veterinarios.
El apoyo permanente del referente del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, IDPYBA, brigadas veterinarias, campañas de esterilización y vacunación, y capacitación continua son los otros componentes del proyecto animalista de la localidad de Santa Fe.
SomoSantaFe