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Francelina Viasús Yopasa y su historia de liderazgo y resistencia
Francelina es una mujer Muisca que creció en medio de la naturaleza en su natal Suba. Su vida ha sido un modelo de liderazgo y de trabajo por sus congéneres
Francelina Viasús Yopasa

Foto: Camilo Triana

Carlos Mario Ríos
6 de Julio de 2026

Bogotá, julio 6 de 2026. Las montañas, la fauna, flora y cuerpos de agua de Suba representan el territorio y la ancestralidad para Francelina Viasús Yopasa, una mujer del Pueblo Muisca “originario del gran Valle de Muyquyta Bakatá”, como denomina a la inmensa altiplanicie en que vivieron sus antepasados siglos antes de la conquista y la colonización. 

Ella recuerda el gran humedal Tibabuyes, que rodeaba su casa materna y la de su abuela; su vida entre los maizales, las hortalizas, las siembras de papa, trigo y los chircales. Francelina es una importante referente y exautoridad del cabildo Muisca de Suba, y que proviene del linaje Yopasá.

Viasús Yopasa también tiene un vínculo especial con el pueblo Pijao, al que pertenece su esposo. “Tengo cuatro hijos: una mujer y tres hombres. Ellos tienen sus dos etnias: Muiscas y Pijaos. 

“Mi hija es abogada y ya terminó su especialización; uno de mis hijos es bailarín de música andina y colombiana además de ejercer la tejeduría propia, otro estudia comunicación social y periodismo y el menor está terminando su bachillerato”, describió.

Los aprendizajes de sus mayores

Su faceta de lideresa nació de las enseñanzas de su abuela materna y de su mama; contó con la fortuna de compartir palabra con las mayoras y mayores de su comunidad, con quienes inició un camino que, en un punto de su vida, la llevó a ejercer como parte de las autoridades de su pueblo.

“El liderazgo mío aparece cuando me invitan a ser parte de los procesos internos del cabildo desde el año 1992. Empecé a involucrarme en las asambleas y a escuchar; a recrear toda esa historia de los abuelos, de lo que ellos contaban del territorio; me enamoré de todo aquello porque eso hacía parte de mi infancia, de saber que yo hacía parte de este territorio”, aseveró.

En esta etapa, también conoció de cerca las necesidades que había al interior de su comunidad, en especial con las mujeres que llevan la carga laboral dentro del hogar.

“En 2009 empiezo a involucrarme como autoridad; inicio mi liderazgo como autoridad alcaldesa mayor, que es como el segundo cargo al mando en el cabildo después del gobernador. Allí, conozco un poco más del tema político y organizativo; sobre acciones afirmativas y política pública para los pueblos indígenas”, agregó. 

Trabajo por las mujeres

Francelina cuenta con una importante experiencia en diferentes organizaciones y entidades públicas del Distrito. Al respecto, señaló que, en la actualidad, ocupa un cargo comunitario de consejería por el liderazgo y la protección de los derechos de las mujeres indígenas a nivel distrital. “Soy contratista en la Secretaría Distrital de la Mujer, en la Dirección del Sistema del Cuidado; allí, ejerzo como referente indígena avalada por las autoridades que hacen parte del Consejo Consultivo y de concertación para los pueblos Indígenas 612 de Bogotá”, precisó.

“Empecé primero con la Asociación de Cabildos Indígenas – ASCAI, como secretaria: participo en temas como el encuentro de pueblos, mientras que en mi cabildo ejercía un rol como gestora en integración social en la canasta complementaria de alimentos”, afirmó Francelina, quien también tuvo un paso por el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal - IDPAC, trabajando en la gerencia de etnias, además de ejercer una labor por el beneficio de mujeres campesinas, indígenas y habitantes de calle con una organización.

“No tengo una profesión, pero cuento con un gran título que me ha dado la vida gracias a las oportunidades que he tenido de participar en diferentes espacios, en donde he podido conocer y ayudar a aquellas personas que lo necesitan”, precisó. 

Y aunque expresó que no tiene estudios profesionales, Francelina sí cuenta con un título técnico profesional de atención en primera infancia del SENA, resultado de una apuesta emprendida por varias mujeres de su pueblo para contar con un jardín infantil propio.

“Veíamos que siempre nos tocaba cargar con nuestros hijos e hijas a todas las reuniones donde nosotras participábamos y, muchas veces, nos impedían entrar con ellos; es así que, con el apoyo del gobernador de entonces, se participó de un convenio con el SENA, gestionado por una exgobernadora Uitota para estudiar con un grupo de 23 mujeres y 2 hombres”, manifestó Viasus Yopasa. 

El reconocimiento del ser indígena

Como proyecto a futuro, el fortalecimiento de los procesos que involucran a las mujeres de los pueblos indígenas ocupa uno de los primeros lugares de su agenda; y, para cumplir este propósito, sabe que su formación profesional juega un papel fundamental.

“Uno de mis grandes sueños fue ser abogada pero también me llama mucho la atención terminar mi licenciatura en educación propia y comunitaria. Desde allí, quiero seguir fortaleciendo el camino conjunto con otras mujeres, animarlas y decirles que podemos avanzar en muchos aspectos”, expresó.

La historia de Francelina Viasús Yopasa nos recuerda el valor y la prioridad que representan las mujeres, la cultura y los liderazgos indígenas en la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, que avanza en el cumplimiento y acompañamiento de acciones afirmativas para la garantía de derechos y el reconocimiento de los pueblos originarios de Bogotá; la lucha contra la discriminación por razones de pertenencia étnica y por destacar el papel que cumplen las mujeres indígenas.

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