“Soy dueño de mi tiempo”: Leonel Sánchez. Fotos: Camilo Triana
Después de casi tres décadas de trabajo en la Secretaría Distrital de Gobierno y las alcaldías locales, Leonel Sánchez Hernández se prepara para una nueva etapa. Se lleva los aprendizajes, las experiencias compartidas con las comunidades y los recuerdos de una trayectoria que le permitió conocer la entidad desde diferentes áreas y territorios.
“La entidad tiene un activo que es su gente”, afirma Leonel Sánchez Hernández al recordar sus años de servicio en la Secretaría Distrital de Gobierno. No habla de oficinas, cargos ni procedimientos. Habla de las personas que conoció y de las experiencias que hicieron de su paso por el servicio público mucho más que una trayectoria laboral.
Hoy, a sus 61 años, se prepara para comenzar un nuevo capítulo. Lo hace con tranquilidad, proyectos personales por desarrollar y una idea que resume la libertad con la que recibe esta etapa: “ahora, soy dueño de mi tiempo”.
Su historia en la entidad comenzó durante la primera administración de Enrique Peñalosa, cuando ingresó mediante un concurso de méritos. A lo largo de su trayectoria, trabajó en distintas dependencias y alcaldías locales, conoció diversas dinámicas institucionales y acompañó procesos que le permitieron comprender cómo la gestión pública se relaciona con la vida cotidiana de Bogotá. En ese recorrido conoció cerca de diez alcaldes.
Una trayectoria entre oficinas y territorios
Leonel pasó por áreas como las direcciones Administrativa, de Planeación y Sistemas, de Desarrollo Local, de Control Interno y de Gestión Policiva, además de la Subsecretaría de Gestión Local. También trabajó en las alcaldías locales de Fontibón, Santa Fe y Teusaquillo.
Entre los recuerdos de sus primeros años destaca las oportunidades que tuvo para contribuir a la organización de procesos de planeación dentro de la entidad. Sin embargo, cuando mira hacia atrás, los cargos no ocupan el primer lugar en su memoria. Lo hacen las experiencias compartidas y las personas que encontró en el camino.
“La vida me permitió conocer gente muy bonita”, dice. Una frase sencilla que expresa el valor que les da a los vínculos construidos durante tantos años de trabajo.
El servicio público tiene rostro de comunidad
Entre sus experiencias más significativas está su paso por la Alcaldía Local de Fontibón, donde el contacto con la comunidad le permitió acercarse a las necesidades de los habitantes y reconocer la importancia de escuchar a quienes conocen de primera mano las realidades de su territorio.
Otro momento que recuerda especialmente fue su trabajo en la localidad de Santa Fe durante la pandemia. En medio de una coyuntura difícil, las instituciones y las personas que en ese momento trabajaban allí, tuvieron que responder a necesidades extraordinarias, una experiencia que reforzó su manera de entender el servicio público.
De aquellos días conserva una enseñanza que hoy comparte con quienes continúan trabajando en la entidad:
“Debemos entregarnos más al servicio público y pensar en los demás”, señala. A esta reflexión suma una convicción que considera fundamental: “El tema del ser humano como el centro del universo debe procurarse todos los días”.
Para Leonel, servir implica reconocer que detrás de cada trámite, decisión o acción institucional hay personas que esperan respuestas. Por eso, al preguntarle qué mensaje dejaría a quienes trabajan en la Secretaría Distrital de Gobierno, su respuesta va más allá de las responsabilidades del cargo: trabajar con mentalidad de servicio y procurar que cada acción deje una huella positiva.

Una nueva etapa para descubrir otros caminos
Leonel entiende el retiro como una transición natural. “Uno ya cierra ciclos”.
Ahora quiere dedicar más tiempo a la lectura, una de sus grandes aficiones. Le interesan especialmente la historia y la literatura universal, dos pasiones a las que espera entregarse con mayor libertad, sin las limitaciones de tiempo que imponían sus responsabilidades laborales.
También tiene un proyecto personal que desea impulsar con plena convicción. La experiencia acumulada durante su trayectoria será el punto de partida para explorar otros caminos y darles espacio a nuevos propósitos.
Se despide con gratitud por haber recorrido distintas áreas de la entidad, conocido personas valiosas y participado en procesos que le permitieron comprender mejor a Bogotá y a sus comunidades. También reconoce el trabajo de quienes contribuyen a que la Secretaría Distrital de Gobierno cumpla su misión. Y deja una reflexión: “La entidad tiene un activo que es su gente”.
Leonel Sánchez cierra esta etapa con la tranquilidad. Ahora podrá leer sin mirar el reloj, impulsar sus proyectos y disfrutar de una agenda que él mismo decidirá cómo llenar.
Se va con la mirada puesta en el futuro y una certeza que expresa sin rodeos: “Soy dueño de mi tiempo”.