El Pueblo Rrom o Gitano: organización, identidad y solidaridad en Bogotá

Bandera del Pueblo Rrom o Gitano

Foto: Oficina Asesora de Comunicaciones


El Pueblo Gitano es un grupo étnico con más de 1.500 años de existencia, y que ha escrito, desde entonces, una historia marcada por la movilidad, la resistencia y la preservación de su identidad cultural.
Carlos Mario Ríos

Bogotá, 10 de abril de 2026. En abril, Colombia y el mundo conmemoran el Día Distrital del Pueblo Gitano, una fecha que nos recuerda el valor histórico, cultural y social de este pueblo, así como los aportes que sus mujeres, hombres y jóvenes le brindan a Bogotá en todos los niveles. 

Las contribuciones de este pueblo, que llegó a nuestra capital a finales del Siglo XIX en mayor número, permiten identificarlo como el grupo étnico más participativo y organizado de la ciudad; este reconocimiento se da gracias a sus procesos detallados y completos, liderados por las autoridades de sus organizaciones PRORROM y Unión Romaní.

Procedencia de una cultura milenaria

De acuerdo con registros históricos, el Pueblo Gitano es un grupo étnico con más de 1.500 años de existencia, y que ha escrito, desde entonces, una historia marcada por la movilidad, la resistencia y la preservación de su identidad cultural.

Su origen se dio al noroeste de India hasta su establecimiento en Persia, donde se mezclaron entre sí hasta llegar a formar un solo pueblo, el Drom o Rrom, antepasado de los actuales gitanos. 

Su posterior éxodo a tierras occidentales, que emprendieron para huir de las hambrunas y de los ataques árabes y mongoles, les llevó a establecerse en Europa. Posteriormente, de nuevo por los efectos de la guerra, se vieron en la necesidad de buscar un lugar seguro en latitudes como el continente americano. 

Los roles de mujeres y hombres gitanos

Esta lucha ha sido encabezada por diversas mujeres y hombres de este pueblo, en papeles que han sido determinados por la herencia de su bagaje e historia. En el pueblo Gitano, es el hombre quien marca la cultura romanista o romanés, a través de él se transmite el linaje o vitsa.

Este pueblo se rige por el conocimiento de las personas con más conocimientos y experiencia, los seré romengue. Su ascendencia, buen nombre, inteligencia y respeto dentro del pueblo los califica para presidir los conflictos internos, que se resuelven bajo los preceptos de la Kriss Romaní, su sistema de justicia propia.

Las mujeres, por su parte, son fundamentales como lideresas de las organizaciones que encabezan el diálogo con las instituciones y en la transmisión de su lengua materna, el Romanes; además, son quienes dan a conocer la gastronomía, los usos, costumbres y sus prácticas ancestrales a las nuevas generaciones.

Por su parte, el hombre les enseña a trabajar a jóvenes desde temprana edad, para guardar su lové (dinero), el cual será fundamental para cuando esté en la adolescencia, la edad propicia para su casamiento. 

Este dinero será su dote para pedir la mano de una joven gitana, para hacer su fiesta y edificar su patrimonio.

El Pueblo Rrom, modelo de unión y solidaridad

En la historia del Pueblo Rrom en Bogotá prevalece el sentimiento de unión y de solidaridad que, desde un principio, se manifestaba en actos sencillos como reunirse alrededor de una cena preparada por una de las familias gitanas que estaban organizadas en campamentos. En palabras coloquiales, “todos comían de la misma olla”.

También era frecuente la distribución de las ganancias que obtenían de su trabajo. El pueblo recuerda, por ejemplo, al tío Lolia, o caco Lolia, en Romanés, quien compraba oro con lo ganado en su trabajo y lo distribuía con los demás, aunque no trabajaran con él. 

En este sentido, cabe resaltar que la visión del trabajo gitano se basa en un concepto denominado Vortechía, una asociación que representa una responsabilidad para cada uno de sus integrantes. Y la solidaridad es una impronta que hace parte de la identidad étnica y cultural o Zakono Rromano del Gitano.

La lucha contra la discriminación

En la memoria del Pueblo Gitano y sus descendientes permanece la huella como víctimas de la segunda guerra mundial, en la que murieron centenares de miles de sus integrantes; y, además de este hecho, rememoran instantes dolorosos como haber sido sacados a la fuerza de España, Francia, Rusia, Bulgaria, Egipto y de la India. Y, aún hoy, esta situación persiste para muchas de las personas que integran esta etnia. 

Algunas madres cuentan que sienten miradas de reprobación cuando visitan los centros comerciales en Bogotá, y que las niñas y niños sufren de actos discriminatorios en sus colegios.

No obstante, en esta conmemoración que exalta el valor del Pueblo Gitano, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán ratifica su compromiso con el reconocimiento de esta etnia. Se busca enaltecer los 25 años de lucha de hombres y mujeres que tocaron la puerta de distintas entidades para dar a conocer su cultura romaní; mejorar la calidad de vida de sus mayores, niños y mujeres; y para disminuir los actos de discriminación en su contra.

Sus esfuerzos han dado resultados importantes, como la consolidación de la Casa Gitana de los Derechos. En este espacio, ubicado en la localidad de Puente Aranda, cuentan con una instancia propia para sus encuentros con la administración y para el desarrollo de sus actividades culturales y artísticas como la música, las danzas y la gastronomía.

Se resaltan los avances obtenidos en la implementación de los productos de la Política Pública Rrom, así como en el diálogo permanente que consolida a Bogotá como una capital que reconoce los aportes de sus pueblos étnicos.       

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21/04/2026