Mujeres poderosas e inspiradoras
Durante esta jornada, se reconocieron historias de liderazgo y resiliencia que habían florecido en medio de la adversidad. Mujeres que caminaron sus territorios con valentía, que tejieron comunidades y que asumieron el diálogo como herramienta transformadora.
Un encuentro tejido desde la voz de las mujeres
El evento Experiencias Transformadoras desde el Diálogo fue un abrazo colectivo, un círculo donde las personas participantes se unieron para recordar que la palabra —cuando se pronuncia con propósito— puede sanar, reconstruir y abrir caminos. Allí se respiró la energía de mujeres que, desde su diversidad, hicieron del diálogo un acto político, un refugio y una apuesta por la vida digna.
Durante esta jornada, se reconocieron historias de liderazgo y resiliencia que habían florecido en medio de la adversidad. Mujeres que caminaron sus territorios con valentía, que tejieron comunidades y que asumieron el diálogo como herramienta transformadora, como una vía para encender cambios pequeños y enormes a la vez. El espacio, más que un evento, se sintió como un recordatorio: la transformación no siempre nace de grandes escenarios, sino de los gestos constantes de quienes convierten sus vivencias en causa común, en lugar seguro y en resistencia amorosa frente a la diferencia.
La palabra como acto de memoria y posibilidad
Cada intervención resonó como un llamado a la juntanza. Las voces de las expositoras, tan distintas entre sí, se encontraron en un punto en común: la convicción profunda de que el diálogo podía ser un territorio fértil. Se habló de sanar, de proteger, de acompañar, de crear redes, de sembrar memoria y de construir paz desde los cuerpos, desde las espiritualidades, desde lo cotidiano. En ese eco colectivo, se sintió la certeza de que el cambio empezaba cuando una voz se atrevía a romper el silencio y otra decidía escuchar.
Las voces que guiaron la jornada
Lorena Duarte Bedoya Administradora de empresas, artista escénica y magíster en teatro y artes vivas, compartió más de quince años de creación y activismo. Su trayectoria había visibilizado la diversidad sexual desde el performance, el teatro y la acción institucional. Lorena, pionera en espacios estatales para población LGBTI y defensora de derechos, habló desde la experiencia de ser mujer trans en un país que todavía aprende a mirarse en el espejo de la diferencia. Su liderazgo había sido puente, lucha y también una apuesta por mejorar la vida de quienes caminan con identidades no normativas.
Martha Rentería Barreiro Lideresa comunitaria con más de tres décadas de trabajo territorial, llevó a la conversación su historia de acompañamiento a comunidades negras, víctimas del desplazamiento y procesos barriales. Desde la localidad de Bosa ha construido redes, sembrado libertad y acompañado la defensa de los Derechos Humanos. Su palabra estuvo sostenida por la partería, la curandería y los saberes ancestrales del cuidado, desde donde había guiado procesos de paz, memoria y construcción de planes de vida que sostienen la pervivencia del ser humano.
Xiomy Díaz Morales Activista lesbiana y defensora de derechos, compartió su historia como sobreviviente de terapias de conversión y como integrante de redes que luchan por la dignidad y la libertad. Desde la espiritualidad afirmativa, Xiomy había promovido la escucha, la empatía y el acompañamiento como caminos para sanar heridas profundas. Su voz, íntima y firme, recordó que el diálogo podía ser también refugio, consuelo y acto de justicia afectiva.
Una juntanza que quedó latiendo
Al encuentro asistieron organizaciones de mujeres, ciudadanas y ciudadanos que se acercaron para escuchar, aprender y dejarse tocar por estas historias que ya no eran solo individuales, sino parte de una memoria compartida. Lo que quedó, al final, fue una sensación cálida: la certeza de que el diálogo no era solo una herramienta, sino un camino vivo, uno que seguía creciendo gracias a quienes, con valentía, decidieron convertir la palabra en transformación.