Fotografía: Valentina Reyes - Secretaría Distrital de Gobierno
El Congreso de la Bogotaneidad exploró cómo la ciencia del comportamiento puede transformar hábitos y fortalecer la cultura ciudadana en Bogotá.
En el marco del Congreso de la Bogotaneidad se llevó a cabo el taller Ciencia del comportamiento, un espacio abierto a la ciudadanía y a profesionales de diversas disciplinas interesados en comprender cómo las decisiones y acciones cotidianas pueden ser transformadas desde la evidencia científica. El encuentro permitió acercar a los participantes a nuevas herramientas que promueven el bienestar colectivo y una Bogotá más empática e incluyente.
Un modelo para motivar acciones positivas
El taller presentó el modelo desarrollado por el Behavioral Insights Team (BIT), el cual plantea que, para motivar a las personas a realizar una acción, esta debe ser:
- Fácil
- Oportuna
- Social
- Atractiva
Con base en estas premisas, se diseñan soluciones informadas por la ciencia del comportamiento, orientadas a enfrentar algunos de los principales desafíos que vive la ciudadanía.
“Entender cómo pensamos y actuamos las personas en el día a día”, expresó Mayra Cabrera, Senior Advisor del BIT para América Latina y el Caribe, al destacar la importancia de comprender los factores que influyen en la toma de decisiones y en los hábitos colectivos.
Soluciones colaborativas para una mejor ciudad
El espacio propició la participación de personas provenientes de distintos sectores, quienes compartieron experiencias y conocimientos para construir soluciones colaborativas que contribuyan a mejorar la convivencia y la calidad de vida en la capital.
Estos ejercicios de participación fortalecen la cultura ciudadana y el trabajo conjunto entre la ciudadanía y la Administración Distrital, reafirmando el valor del pensamiento colectivo para generar transformaciones reales.
Bogotá, una ciudad que cambia desde el comportamiento
El Congreso de la Bogotaneidad continúa consolidándose como un escenario de aprendizaje y reflexión sobre cómo cambiar los comportamientos cotidianos puede generar una ciudad más incluyente, respetuosa y libre de violencias.