Fotografía: Juan Carlos Pulido - Secretaría Distrital de Gobierno
Desde el arte y la investigación, docentes de la Universidad El Bosque promueven nuevas formas de visibilizar y prevenir el acoso sexual callejero en Bogotá.
En el marco del Congreso de la Bogotaneidad, las docentes Andrea Rozo y Tatiana Benavides, de la Facultad de Creación y Comunicación de la Universidad El Bosque, lideraron una nueva jornada del Laboratorio Ciudadano - Acoso entre Líneas, una iniciativa que busca visibilizar las prácticas de acoso sexual callejero desde el arte, más allá de lo que registran las estadísticas.
Arte y ciudadanía para transformar comportamientos
Durante la actividad se aplicaron las cuatro fases del laboratorio ciudadano, una metodología participativa que promueve la reflexión colectiva a partir de experiencias sensoriales:
- Recorridos de ciudad: observación directa del entorno urbano.
- Mapeo colectivo: identificación de zonas de riesgo o seguridad mediante el análisis de imágenes y percepciones.
- Creación visual: diseño de carteles urbanos con mensajes de prevención.
- Exposición: muestra itinerante con los resultados del proceso.
Estas etapas buscan no solo registrar los espacios donde se presenta el acoso, sino también generar conciencia sobre cómo las personas perciben la seguridad en su entorno cotidiano.
Aplicación sensorial en el aula
En esta edición, el laboratorio trasladó la experiencia al aula. A través de un ejercicio de escucha activa, mujeres y hombres identificaron los sonidos más frecuentes durante el simple acto de pasar una hoja de mano en mano.
Posteriormente, los asistentes realizaron un recorrido con los ojos cerrados, guiados para percibir sonidos, aromas y texturas del entorno, reconociendo los puntos donde se sentían más seguros. El cuerpo, en este ejercicio, se convirtió en un sensor para detectar y comprender las emociones que surgen en los espacios públicos.
Con los datos obtenidos, se elaboró un mapa de sensaciones utilizando la aplicación Kobotoolbox, que servirá como referente informativo para futuras acciones pedagógicas y de prevención.
Una buena práctica que fortalece la seguridad ciudadana
El Laboratorio Ciudadano - Acoso entre Líneas también hizo parte de la jornada de 1000 en un Día, realizada en los alrededores de la Universidad El Bosque. En esta intervención, las y los participantes identificaron los puntos más sensibles de la zona a través de un mapa colectivo, que concluyó con una exposición artística.
Hacia una Bogotá más empática y segura
Este tipo de ejercicios fortalecen la cultura ciudadana y el trabajo conjunto entre la academia y la Administración Distrital. A través del arte, la observación y la escucha, se promueve una nueva forma de entender la seguridad, basada en la empatía y el reconocimiento del otro. El Congreso de la Bogotaneidad reafirma así su propósito: cambiar comportamientos para construir una Bogotá más incluyente, respetuosa y libre de violencias.