Foto: Alejandro Zuluaga
IIeen ArchbolD es una ingeniera forestal nacida en Bogotá, pero identificada plenamente con la herencia del Archipiélago de San Andrés, providencia y Santa Catalina; ella es la protagonista de esta nueva edición de la ´Bogotá no Contada´
Bogotá, diciembre 1 de 2025. A sus 42 años, Ileen Archbold Martínez encarna una historia que une raíces, territorio y servicio. Aunque nació en Bogotá, su identidad raizal —heredada de su padre, originario del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina— la ha llevado a construir un camino profesional y comunitario ejemplar. Su trabajo demuestra que defender las tradiciones, cuidar la naturaleza y compartir la cultura pueden transformar una ciudad entera y por ello hace parte de la Bogotá no Contada.
Esta representante del Pueblo Raizal ha demostrado altas capacidades profesionales: es ingeniera forestal, especialista en ambiente y desarrollo local, y cuenta con una especialización en gestión ambiental urbana. Estos conocimientos los ha puesto al servicio del sector público de la ciudad y de su pueblo.
“En la actualidad, trabajo como referente étnico raizal en la Secretaría Distrital de Ambiente y hago parte del consejo directivo de ORFA (Organización de la comunidad raizal con residencia fuera del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina)”, señaló esta mujer, quien resalta el amplio bagaje cultural de su pueblo, basado en su lengua, el creole, así como en sus usos y costumbres.
Lo mejor de su cultura raizal
De su territorio, manifiesta que le gustan “las danzas caribeñas y de salón; la música y la gastronomía, que es maravillosa. Está basada en frutos del mar y, a mí, me encantan. Yo soy feliz comiendo camarón, caracol, cangrejo y langosta”.
El aspecto ambiental, el que más domina, no podía quedar a un lado a la hora de hablar de lo más destacado de la Isla. “Me parece que es un territorio muy hermoso, principalmente como reserva de biósfera, representada en su ecosistema terrestre que se caracteriza por el bosque seco tropical; y el marino, con el manglar, los arrecifes de coral y los pastos marinos”, manifestó Archbold.
Desde pequeña sintió un llamado especial por la naturaleza. Una salida escolar fue decisiva: “Hicimos una caminata, creo que fue por Bojacá, Facatativá y Zipacón (municipios del occidente de Cundinamarca), y ahí descubrí que me apasionaban mucho la naturaleza, las aves y los árboles”, aseguró.
El resto del camino lo siguió cuando ingresó a estudiar Ingeniería Forestal en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. “Allí también cursé el primer posgrado y el segundo lo hice en la Universidad Piloto”.
“El pueblo Raizal es un lugar de vida”
Hoy, Ileen trabaja como referente étnico raizal en la Secretaría Distrital de Ambiente y hace parte del consejo directivo de ORFA, la organización de raizales residentes fuera del archipiélago. Desde allí impulsa la visibilización de su cultura y la transmisión de sus saberes a familias, jóvenes y nuevas generaciones que crecieron en Bogotá.
“Con ellos, y con nuestros hijos raizales que han nacido en la ciudad, y con los jóvenes que vienen desde el archipiélago a estudiar, queremos que el pueblo raizal sea un lugar de vida; que los originarios del Archipiélago y los citadinos puedan identificar que tenemos una gran variedad de actividades culturales”, afirmó Ileen.
´Bogotá es maravillosa´
Para esta ingeniera forestal, Bogotá es la ciudad de las oportunidades. “Es una casa que brinda hospedaje, alimentación y trabajo a muchas personas del país y a extranjeros. Por eso, Bogotá es una ciudad maravillosa”, resaltó.
Sus lugares favoritos de la capital son, por supuesto, los espacios dominados por la naturaleza, en donde puede disfrutar del aire puro, de la vegetación y las aves. “Me encantan los lugares de la ciudad en donde uno puede apreciar el arbolado urbano, las zonas verdes y la jardinería. Prefiero estar en un espacio ambiental y natural en medio de tanto caos y de tanto ruido, carros y casas, de tanto cemento”, concluyó.
Allí, entre jardines y árboles, encuentra la tranquilidad que alimenta su liderazgo y su compromiso ambiental, reafirmando que la biodiversidad y la cultura son pilares para construir una Bogotá más humana y sostenible.