La historia de superación que se cocina en la Secretaría de Gobierno

Ricardo González, integrante del equipo de vigilancia de la SDG

Foto: Éver Mercado


Ricardo González, una persona con discapacidad que hace parte del cuerpo de seguridad de la Secretaría de Gobierno, anhela ser un chef reconocido. Conozca su historia.
Carlos Mario Ríos

Bogotá, febrero 24 de 2026. Lo que comenzó como un error médico al nacer pudo marcar su vida para siempre. Pero Ricardo Andrés González decidió que su historia no estaría definida por una discapacidad, sino por su determinación de salir adelante y convertirse en un chef reconocido.

Un mal procedimiento durante el parto llevó a Ricardo a vivir con una semi parálisis física. Sin embargo, esta condición no ha sido un obstáculo para este hombre que hoy hace parte del cuerpo de vigilancia de la Secretaría Distrital de Gobierno. Su sueño de ser un chef de prestigio y de construir un proyecto de vida junto a su compañera sentimental, Alba Yaneth Cubillos, se fortalecen cada día.

“Yo tengo una semi parálisis física. Al nacer, el doctor no me supo sacar y me afectó parte de los nervios y la parte física a través del crecimiento”, afirma Ricardo, quien completa dos años como guardia de seguridad en la entidad, luego de trabajar como vigilante en un centro comercial de la localidad de Puente Aranda.

“Este empleo me ha ayudado a crecer”

Nacido en Bogotá hace 45 años y criado en una familia de docentes de filosofía, Ricardo encontró en la vigilancia no solo un trabajo, sino una oportunidad de transformación personal.

“Este trabajo me ha dado lecciones y me ha ayudado a crecer”, expresa. Para él, uno de sus principios es fortalecer la magia del servicio: “si alguien necesita una información, se la consigo. Y en los momentos en que la gente se pone de mal genio, se debe tener paciencia, tranquilidad y saberle hablar”.

Esa actitud representa una gran evolución, especialmente porque en su infancia era una persona introvertida. “Socialmente me he sabido adaptar gracias a la forma de trabajar. En este cargo he podido sostener una buena comunicación con mis compañeros y con mis jefes”, señala.

Ricardo también valora la existencia de normas y el compromiso institucional con la inclusión laboral de personas con discapacidad, una apuesta que lo motiva “a ser más humilde y a tener la determinación de enfrentar diversas situaciones de la vida diaria gracias a las fortalezas adquiridas en esta experiencia laboral”.

La cocina: donde convierte sus sueños en realidad

Mientras cumple con su labor en la entidad, Ricardo cursa cuarto semestre de hotelería y gastronomía en una institución de educación superior, a la que asiste todos los fines de semana. Su sueño, desde niño, ha sido convertirse en un chef reconocido.

Le apasiona innovar. “Si yo hago una lasaña, me gusta hacer una salsa que vaya con el plato como tal. Es mi plato favorito. Y las demás personas dicen que la comida italiana, en general, me queda muy bien”, asegura con orgullo.

En la cocina criolla también deja su sello personal. Prepara frijoles, lentejas y garbanzos con un toque especial: “no es el típico de la mayoría; yo lo hago con chorizo, jamón y tocineta”.

Sus habilidades no se quedan solo en los fogones. En sus ratos libres pinta al óleo y en acrílico, tras haber realizado un curso de cinco años en la Universidad Nacional de Colombia. Además, disfruta montar bicicleta, caminar, leer y asistir a cine junto a su pareja, quien es docente de preescolar.

Más que metas personales: un proyecto de vida en construcción

Ricardo se define como un hombre feliz y con grandes proyectos: montar su propio restaurante, comprar un apartamento y construir una vida estable junto a su esposa. Cada turno cumplido, cada clase asistida y cada plato preparado lo acercan un poco más a ese objetivo.

Su historia refleja el impacto de una ciudad como Bogotá que avanza en inclusión y generación de oportunidades para las personas con discapacidad, sus familias y personas cuidadoras, a través servicios y productos establecidos en instrumentos de gestión como la Política Pública para Personas con Discapacidad. Y demuestra que cuando hay determinación, disciplina y sueños, ninguna condición limita el deseo de crecer.

Porque más allá del uniforme de vigilante, en Ricardo ya se está formando el chef que algún día abrirá las puertas de su propio restaurante.

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27/02/2026