El diálogo que se juega en equipo

Barrismo de paz

Barrismo de paz


Durante la Semana Distrital del Diálogo, el encuentro reunió a mujeres futboleras, lideresas y líderes comunitarios, personas expertas en convivencia y representantes institucionales que demostraron que el diálogo también se juega y se gana en comunidad.
Justin Cats

Bogotá amaneció con la energía vibrante del fútbol y la esperanza de la palabra. Este martes, el Archivo Distrital se convirtió en un estadio simbólico donde el balón no rodó sobre el césped, sino sobre las ideas, los relatos y los acuerdos que transforman territorios.


Las mujeres futboleras: lideresas que juegan con el corazón

El primer momento del encuentro estuvo dedicado a ellas: las mujeres futboleras, quienes desde los barrios y las canchas han convertido el deporte en un espacio de libertad y equidad.

Entre aplausos y sonrisas, la Red Territorial de Mujeres Futboleras compartió sus experiencias, mostrando cómo la pelota puede ser una herramienta de transformación social, una llave que abre puertas a la participación política y al reconocimiento de los derechos de las mujeres en entornos tradicionalmente masculinos.


Liliana Coronado Moreno, hincha apasionada de Millonarios F.C. y lideresa de la localidad de San Cristóbal, tomó el micrófono para contar su historia. Con voz firme y mirada brillante relató cómo, junto a otras compañeras, impulsó la creación de un espacio participativo dentro de la Mesa Diferencial de San Cristóbal, donde el fútbol se convirtió en un lenguaje común para hablar de respeto, equidad y convivencia.

“En la cancha aprendimos que no solo se trata de ganar partidos, sino de ganar espacios para todas”, afirmó Liliana, dejando claro que el balón también puede ser símbolo de justicia social.

Su relato inspiró y reafirmó que el liderazgo femenino está cambiando la forma en que Bogotá juega y se relaciona.


El diálogo transforma los estadios

El segundo momento de este espacio abrió las puertas a la conversación entre la experiencia institucional y la mirada experta.

El encuentro “El diálogo transforma los estadios” reunió a representantes del Programa Goles en Paz y a Alirio Amaya, especialista en convivencia y cultura del fútbol, quien ha dedicado su vida a diseñar políticas públicas que apuestan por la seguridad y la comodidad en los escenarios deportivos.


Durante la charla, se recordó cómo el diálogo ha sido el puente que ha permitido transformar la rivalidad en respeto y los conflictos en acuerdos dentro de las tribunas. Los participantes reflexionaron sobre los retos actuales: mantener escenarios seguros, incluyentes y libres de violencias, sin perder de vista el poder simbólico del fútbol como espacio de encuentro ciudadano.


El diálogo impacta en los territorios

El tercer momento llevó la conversación del estadio a los barrios, donde el fútbol se convierte en un lenguaje de unión y resiliencia.

Jairo Esteban Neuta Romero, administrador público y líder comunitario de Bosa, compartió su experiencia de más de seis años articulando con barras futboleras, promoviendo la resolución pacífica de conflictos y fortaleciendo redes de cuidado. Su historia refleja que el trabajo constante con las juventudes es capaz de derribar estigmas y construir ciudadanía.

“Cada vez que una barra se sienta a dialogar con la comunidad, se abre una puerta al respeto y a la confianza”, afirmó Neuta, destacando cómo el diálogo territorial ha permitido tender puentes entre los hinchas, las instituciones y la ciudad.

En sus palabras, muchos reconocieron los ecos de sus propias luchas: los esfuerzos silenciosos por cambiar la narrativa del barrismo y convertirlo en un símbolo de organización, cultura y compromiso ciudadano.


Ruta del Aguante: jugar, aprender y convivir

Para cerrar la jornada, la “Ruta del Aguante” propuso una dinámica lúdica que rompió el hielo y encendió las risas: Seis participantes, elegidos al azar por las tarjetas numeradas bajo sus sillas, pasaron al frente para participar en una trivia futbolera y ciudadana. Las preguntas, que mezclaban historia del fútbol con datos sobre Bogotá, hicieron del aprendizaje un juego compartido.


El público no se quedó atrás: cada respuesta incorrecta era una oportunidad para ayudar, para recordar, para celebrar el conocimiento colectivo. Más que una competencia, fue una metáfora del espíritu del encuentro: el diálogo se construye con respeto, humor y colaboración.


Un cierre con sabor a equipo

Al caer la tarde, las voces, los aplausos y las reflexiones llenaron el Archivo Distrital de una energía especial. El evento demostró que el diálogo —como el fútbol— necesita de reglas, respeto y sobre todo, juego limpio.

Mujeres futboleras, lideresas y líderes territoriales, expertos y representantes de las instituciones recordaron que en Bogotá el balón también puede ser símbolo de convivencia, equidad y transformación. En esa cancha simbólica del diálogo, todos y todas ganaron. Porque cuando se habla, se escucha y se construye con otras personas, la ciudad juega su mejor partido.

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07/11/2025