Fotografía: Jair Mendez - Secretaría Distrital de Gobierno
Bogotá, ciudad diversa y de derechos, avanza en su compromiso por una sociedad más empática, incluyente y libre de prejuicios.
En el marco del Primer Congreso de la Bogotaneidad, se desarrolló el panel “Bogotaneidad sin discriminación a sectores sociales LGBTI”, un espacio de diálogo y reflexión sobre los avances, desafíos y transformaciones culturales en la garantía de derechos de esta comunidad.
El encuentro contó con la participación de Lorena Duarte, activista por los derechos de las personas Trans; Marithza Sandoval, representante de la Fundación Konrad Lorenz; Cristina Rojas, antropóloga de la Dirección de Diversidad Sexual, Poblaciones y Género de la Secretaría Distrital de Planeación; y Cris Guerrero Olaya, psicólogo del Grupo de Acción y Apoyo a Personas Trans (GAAT).
Transformar realidades
“Seguimos con una conversación que nos invita a mirar de frente una realidad que aún duele, pero también a reconocer los pasos que Bogotá ha dado para transformarla”, expresó la moderadora Lorena Duarte.
Durante el diálogo, Cristina Rojas destacó que “la política pública LGBTI de Bogotá -la más antigua del país- ha representado un avance significativo en la garantía de derechos, aunque enfrenta desafíos estructurales, requiere más educación, permanencia laboral digna y una ciudad que siga abriendo espacios para todas las identidades.”
Desafíos persistentes y avances tangibles
Por su parte, Maritza Sandoval llamó la atención sobre la persistencia de la discriminación cotidiana y sus efectos en la salud mental de las personas diversas:
“La discriminación está en todos los espacios y a todas horas. El llamado ‘estrés de la minoría’ afecta la salud y vulnera derechos. Si las políticas públicas funcionaran plenamente, viviríamos en una sociedad más justa”, manifestó. Ademas, reconoció los esfuerzos de las instituciones distritales para fortalecer el reconocimiento legal y social de las personas LGBTI, con iniciativas como la Unidad Antidiscriminación, las Casas de la Diversidad Sexual en distintas localidades y la presencia de referentes de diversidad en toda la ciudad, aunque insistió en que aún es necesario consolidar una cultura del respeto y la empatía.
Una mirada comunitaria y humana
Desde una perspectiva comunitaria, Cris Guerrero abordó las violencias estructurales y simbólicas que atraviesan la vida de las personas diversas:
“La violencia es multidimensional: está en la forma en que habitamos el espacio público y en cómo se nos invisibiliza. Hay que reconocer la dignidad de cada persona, fortalecer los círculos de apoyo y abrir espacios de escucha”, señaló.
Guerrero también enfatizó la importancia de cuestionar las jerarquías y dinámicas de poder que se reproducen incluso dentro del mismo sector social, para construir relaciones basadas en el respeto, la empatía y la solidaridad.
Empatía para transformar la ciudad
El panel concluyó que la Bogotaneidad debe asumirse como una forma de convivencia que reconoce la diferencia y promueve el afecto como herramienta social. Desde esta perspectiva, la empatía se convierte en el camino para brindar respeto a todas las personas, construyendo una ciudad verdaderamente diversa.
Con estos diálogos, Bogotá reafirma su compromiso con la inclusión y la no discriminación, en cumplimiento de la Ley 1482 de 2011 y de las políticas públicas de diversidad sexual y de género que garantizan la igualdad real y efectiva de todas las personas.