Foto por: Vanessa Zúñiga - Alcaldía Local de Puente Aranda
Durante cinco días, niños, niñas y jóvenes de Puente Aranda llevaron el nombre de Colombia hasta Viña del Mar, Chile, emocionando al público internacional en un histórico encuentro binacional donde la música unió sueños, culturas y nuevas oportunidades para las futuras generaciones.
Cuando un niño sueña, también sueña una familia.
Sueña un maestro.
Sueña una comunidad entera.
Y cuando esos sueños encuentran oportunidades, acompañamiento y escenarios para crecer, pueden llegar tan lejos como cruzar fronteras y representar a todo un país.
Así quedó demostrado con la histórica participación de niños, niñas y jóvenes de Puente Aranda en Viña del Mar, Chile, donde por primera vez representaron a Colombia en un encuentro internacional que reunió a jóvenes músicos de ambos países alrededor del arte, la cultura y la música.
Lo que durante años comenzó como un proceso de formación artística dentro de la localidad hoy se convirtió en un hecho histórico que deja en alto el nombre de Puente Aranda y reafirma cómo el talento de las nuevas generaciones puede llegar tan lejos como sus sueños cuando existen oportunidades, disciplina, procesos culturales sólidos y una apuesta institucional que cree en ellos.
El ensamble de vientos de Puente Aranda participó en “Hablando sonidos, hilando sueños”, el Primer Encuentro Binacional de Orquestas Infantiles y Juveniles Chile–Colombia, una experiencia cultural y académica que durante cinco días reunió en Viña del Mar a jóvenes músicos colombianos y chilenos en torno a la música como lenguaje universal.
Este importante intercambio cultural marcó un antes y un después para los procesos artísticos de la localidad, al convertirse en la primera vez que niños, niñas y jóvenes vinculados a estos espacios de formación representan internacionalmente a Puente Aranda y a Colombia en un escenario de esta magnitud.
La experiencia permitió que los jóvenes artistas vivieran jornadas de formación, intercambio y aprendizaje junto a músicos de Chile, fortaleciendo no solo sus habilidades musicales, sino también su crecimiento personal, cultural y humano.
La agenda desarrollada en territorio chileno incluyó talleres de dirección orquestal, ensayos conjuntos entre las orquestas de ambos países, actividades de integración cultural, recorridos patrimoniales y presentaciones musicales en algunos de los escenarios más emblemáticos de Viña del Mar.
Uno de los momentos más representativos de la agenda fue la bienvenida oficial realizada en el emblemático Palacio Vergara, donde las delegaciones fueron recibidas en un espacio protocolario que destacó el valor de la cultura como herramienta de unión entre territorios, generaciones y países.
Sin embargo, uno de los momentos más emocionantes se vivió durante el concierto principal realizado en el Teatro Municipal de Viña del Mar, uno de los escenarios culturales más importantes de la ciudad chilena.
Allí, el ensamble de vientos de Puente Aranda emocionó al público internacional con una presentación cargada de talento, sensibilidad y orgullo colombiano. Cada interpretación reflejó el trabajo artístico y humano que existe detrás de estos procesos culturales construidos desde la localidad.
Los aplausos recibidos por los jóvenes músicos no solo reconocieron la calidad artística de sus interpretaciones; también evidenciaron el impacto transformador que tiene la música en la vida de niños, niñas y jóvenes que encuentran en el arte una oportunidad para construir proyectos de vida, fortalecer sus habilidades y creer en sus capacidades.
Entre los integrantes del ensamble participaron también jóvenes con capacidades diversas, reafirmando el carácter incluyente de estos espacios culturales y demostrando cómo la música se convierte en una herramienta de integración, participación y transformación social.
Porque detrás de cada instrumento hay historias de perseverancia, sueños construidos desde los barrios de Puente Aranda y trayectorias de vida que hoy permiten que el talento local llegue hasta escenarios internacionales.
La participación internacional del ensamble de vientos también refleja el trabajo que se viene fortaleciendo desde el Centro Orquestal de Puente Aranda, un proyecto artístico y cultural que durante más de 20 años ha transformado la vida de niños, niñas y jóvenes de la localidad a través de la música.
Este proceso, desarrollado gracias a la alianza entre la Alcaldía Local de Puente Aranda y la Fundación Nacional Batuta, ha permitido consolidar espacios de formación musical, inclusión y construcción de proyectos de vida para cientos de familias de la localidad.
Gracias a este trabajo conjunto, hoy niños, niñas y jóvenes no solo fortalecen sus talentos artísticos, sino que también encuentran en la cultura una oportunidad para crecer y proyectar sus sueños más allá de las fronteras.
Este logro histórico también representa la apuesta de la Alcaldía Local de Puente Aranda por seguir fortaleciendo espacios culturales que impulsen el talento juvenil y amplíen las oportunidades para las nuevas generaciones.
Porque creer en los sueños de nuestros niños, niñas y jóvenes también es construir futuro.
Durante la visita oficial, el alcalde local, Víctor Cruz, sostuvo un encuentro con la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, en el marco del relanzamiento del Museo Artequin, reconocido como uno de los espacios culturales y educativos más importantes de la ciudad chilena.
Durante este importante encuentro institucional, el alcalde local recibió un reconocimiento otorgado por la alcaldesa de Viña del Mar y el Concejo Municipal de la ciudad, destacando el compromiso de Puente Aranda con el fortalecimiento de la cultura, la formación artística y la generación de oportunidades para las nuevas generaciones.
Asimismo, Beatriz Mejía, presidenta ejecutiva de la Fundación Nacional Batuta, también fue reconocida por su aporte al fortalecimiento de estos procesos musicales y culturales que hoy permiten que cientos de niños, niñas y jóvenes encuentren en el arte un camino de crecimiento, inclusión y esperanza.
La jornada contó además con el acompañamiento de Sebastián Guanumen, embajador de Colombia en Chile; de los concejales Nancy Díaz y Alejandro Aguilera, quienes asistieron en representación de la alcaldesa de Viña del Mar; así como de músicos, maestros, gestores culturales y autoridades que hicieron posible este importante encuentro binacional.
Para muchos de los jóvenes participantes, esta fue su primera experiencia internacional, la primera vez viajando fuera del país y también la primera oportunidad de compartir escenario con músicos de otra nación.
Por eso, más allá del componente artístico, esta experiencia dejó aprendizajes, emociones y recuerdos que quedarán para siempre en la vida de quienes hicieron parte de este histórico encuentro.
Quedará en la memoria la emoción de subir a un escenario internacional llevando el nombre de Colombia en alto. Quedarán los aplausos, las nuevas amistades, los intercambios culturales y la satisfacción de demostrar que el talento que nace en Puente Aranda sí puede cruzar fronteras.
Este encuentro binacional no solo fortaleció los lazos culturales entre Colombia y Chile, sino que también se convirtió en una muestra del enorme potencial que tienen nuestros niños, niñas y jóvenes cuando cuentan con procesos culturales sólidos, acompañamiento institucional y espacios que creen en sus capacidades.
Hoy, Puente Aranda no solo celebra una participación internacional. Celebra una historia que inspira.
Celebra el poder transformador de la música y la cultura.
Celebra a las familias que acompañan sueños todos los días.
Y celebra a una generación de niños, niñas y jóvenes que hoy se convierten en orgullo de toda una localidad y en la promesa de un país que sigue creyendo en sus nuevas generaciones.





