Gobierno de lo cotidiano
En Bosa, entre vender y caminar, el reto es compartir el espacio público
Bosa recuperó 758 m² de espacio público en Trébolis para mejorar la movilidad peatonal y avanzar en la organización de las ventas informales con 41 vendedores.
La Alcaldía de Bosa organiza las ventas informales, recupera espacios peatonales y promueve acuerdos para mejorar la movilidad, la seguridad y la convivencia ciudadana.

Bosa recuperó 758 m² de espacio público mediante acuerdos con vendedores informales, mejorando la movilidad, la seguridad y la convivencia de 3.000 a 4.000 personas.

Sandra Mendoza
26 de Octubre de 2026

El gran atractivo de los barrios populares es que todo está a la mano, y en cuanto al comercio, no hay que irse muy lejos para adquirir lo que se necesita. El dilema es que el espacio público, aunque es generoso, no aguanta el uso y el abuso.  

Caminar por la calle debería ser una actividad sencilla, pero cuando se concentran demasiadas ventas informales en un mismo sector los andenes se estrechan, y las personas terminan bajándose a la calle con el riesgo que eso implica. También se generan problemas de movilidad, ruido, acumulación de residuos y conflictos entre vendedoras, vendedores, comerciantes, vecinas y vecinos.

Eso fue parte de lo que encontró la Alcaldía Local de Bosa en el entorno del Centro Comercial Trébolis, el Colegio El Porvenir, sede A, y la Clínica de la Policía. Desde el segundo semestre de 2025, la entidad comenzó a recorrer el sector, conversar con vendedoras y vendedores informales y promover acuerdos para organizar las actividades comerciales y recuperar las zonas destinadas al tránsito peatonal.

 

Los resultados ya se pueden medir

Al 15 de octubre de 2026, se reportan 758 metros cuadrados de espacio público recuperados, una superficie que contribuye a mejorar la circulación y el disfrute colectivo del sector que es paso obligado hacia el Parque Metropolitano El porvenir, conocido popularmente como El Bicho.  Se estima que entre 3.000 y 4.000 personas se benefician de estas acciones.

 

Organizar también es cuidar a quienes trabajan  

El problema no es que las personas busquen ganarse la vida, por eso la tarea no consistía solamente en despejar el camino. También implicaba hablar de higiene en la venta de alimentos, manejo de residuos y uso adecuado de los elementos de trabajo.

Inicialmente, se identificaron 192 vendedores informales en la zona, de los cuales 41 decidieron acogerse a los acuerdos establecidos para continuar desarrollando su actividad. Como parte de los compromisos, estas personas debían asistir a jornadas pedagógicas y recibieron material de identificación para facilitar el reconocimiento de quienes hacen parte del proceso. Además, el equipo de Defensores del Espacio Público realiza recorridos de seguimiento para verificar el cumplimiento de los acuerdos.

 

Lámparas solares: una solución que nace de observar

Durante las visitas al sector, la Alcaldía Local de Bosa identificó la necesidad de mejorar la iluminación de los puestos de venta y prevenir las conexiones eléctricas irregulares a los postes de energía, una práctica que puede generar cortocircuitos, incendios y accidentes. Como respuesta, se entregaron lámparas LED recargables con energía solar, una alternativa que les permite iluminar sus espacios de trabajo de manera más segura y sostenible, sin recurrir a conexiones improvisadas que pongan en riesgo su integridad y la de quienes transitan por el sector.

 

En Bogotá se trabaja en equipo  

Este proceso también requiere un trabajo coordinado entre las entidades distritales para garantizar el seguimiento a los acuerdos y una gestión organizada de las ventas informales. En ese sentido, la Alcaldía Local de Bosa adelanta labores de identificación, sensibilización y seguimiento dentro de sus competencias, mientras que el Instituto para la Economía Social (IPES) y el Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP) tienen responsabilidades específicas en la gestión de las ventas informales y la delimitación de las zonas aptas para el aprovechamiento económico del espacio público, conforme a la normativa aplicable. Por su parte, la definición de las Zonas de Manejo Especial corresponde a la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia.

 

El reto sigue siendo grande  

La recuperación, en todo caso, no termina cuando se despeja una zona. Se debe mantener la calle libre de nuevas ocupaciones, fortalecer los acuerdos y lograr que peatones y comerciantes entiendan que compartir el espacio público también exige cumplir con las responsabilidades propias de cada rol. El verdadero reto está en sostener los acuerdos, mantener el seguimiento y conseguir que las buenas prácticas se conviertan en parte de la rutina del sector. 

 

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