Bogotá se mueve al ritmo y las necesidades de su gente

Panelistas del tema movilidad en el congreso de la Bogotaneidad

Fotografía: Ever Mercado - Secretaría Distrital de Gobierno


Cada trayecto y cada decisión en el transporte reflejan cómo vivimos, lo que necesitamos y cómo construimos convivencia.
Alexandra Casas Jiménez

En el marco del Primer Congreso de la Bogotaneidad, el panel “Bogotaneidad y sistema de transporte: fase 2” reflexionamos sobre lo que significa vivir en la ciudad.

Este espacio invitó a mirar el sistema de transporte no solo como una red de infraestructuras, sino como un escenario donde se expresan la cultura ciudadana, la corresponsabilidad, el sentido de pertenencia y la Bogotaneidad en acción.

El Editor de la sección Bogotá de El Tiempo, Guillermo Reinoso condujo la conversación con una mirada aguda y cercana a la realidad urbana y abrió un diálogo sobre cómo los comportamientos ciudadanos, la confianza y la cultura se entrelazan con la movilidad y el futuro para la capital.

Desde su visión y conocimiento de ciudad, subrayó que la movilidad es más que un asunto técnico: “es una expresión de cómo vivimos juntos”.

En su apertura, Reinoso resaltó que el sistema de transporte refleja la forma en que los bogotanos se reconocen, conviven y ejercen corresponsabilidad. “Pensar la movilidad es pensar la ciudad, porque en el transporte se mide la confianza, la convivencia y el respeto por lo público.”

Una nueva oportunidad para Bogotá

El secretario de Gobierno, Gustavo Quintero enfatizó en que el Metro de Bogotá será un símbolo de orgullo y cohesión social: “Mientras unos van en burros, otros vamos en Metro. Por fin, después de 80 años, tenemos Metro. Es un símbolo de igualdad, de derecho y de orgullo por lo que somos.” Ademas, señaló que la transformación del transporte es también una transformación cultural: “Lo que estamos construyendo es una nueva oportunidad para la ciudad. Una nueva Bogotá.”

Explicó que la movilidad debe asumirse como un espacio de encuentro e igualdad: “Nos vamos a encontrar en un lugar donde todos podamos estar. Hay que construir ciudad desde allí, conectando el Metro con ciclorutas y con nuevos espacios que nos permitan reconocernos. Estamos construyendo es una nueva oportunidad para la ciudad. Una nueva Bogotá.”

Quintero, hizo además, una reflexión sobre el valor del espacio urbano como patrimonio ciudadano: “La ciudadanía merece una arquitectura digna de ser cuidada y apropiada. No solo porque representa progreso, sino porque refleja lo que somos como sociedad.”

También destacó el papel del nuevo sistema en territorios que históricamente habían sido golpeadas: “Zonas como San Bernardo y San Victorino están cambiando y se están transformando por el bien de la comunidad. Estamos recuperando su valor urbano y humano. Estas obras representan la posibilidad de construir igualdad, convivencia y sentido de comunidad.”

Cerró su intervención con una reflexión: “Bogotá ya ha tenido transformaciones comportamentales. El Metro será el impulso que necesitamos para consolidarlas. Es la excusa perfecta para creer de nuevo en lo colectivo.”

Confianza y cultura para mover la ciudad

El líder del Grupo de Economía del Comportamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Carlos Scartascini, recordó que los retos de movilidad son universales: “Manejar un sistema de transporte no es sencillo. En Berlín, París o Bogotá, los desafíos son parecidos.”

Planteó su narrativa sobre el cambio de comportamientos urbanos. “América Latina enfrenta una gran brecha de confianza: solo una de cada diez personas confía en los demás. Por eso necesitamos espacios donde los bogotanos se encuentren. Cambiar normas sociales es posible, pero requiere educación desde pequeños.”

Para él, la pertenencia y el orgullo ciudadano son motores de sostenibilidad:
“El sistema debe funcionar, llegar a tiempo y ser cómodo. Cuando la gente se siente orgullosa de usarlo, paga su tarifa y lo cuida.”

Movilidad con sentido humano y sostenible

La vicepresidenta de Metro Línea 1, María Constanza García, destacó que toda gran obra conlleva un proceso de aprendizaje ciudadano: “Las transformaciones generan traumatismo a corto plazo, pero el objetivo es claro: construir confianza en la gente.”

Resaltó el trabajo coordinado entre las entidades distritales y el Gobierno Nacional para fortalecer la apropiación social de las obras:
“Intervenimos los entornos con arte, grafitis y obras itinerantes. Así promovemos entornos más amables y seguros para los viajeros.”

Subrayó que la cultura ciudadana también se construye desde lo estético: “Cuando el espacio es limpio, cuidado y bello, la gente lo respeta y se siente parte de él. La infraestructura también comunica valores.”

Finalmente, abordó la dimensión ambiental y social de la movilidad:
“La inclusión y la sostenibilidad deben ir de la mano. Por cada árbol que se interviene, se siembran cinco nuevos. Es un compromiso de todos con la ciudad y con el planeta.”

El Metro como símbolo de confianza y transformación

El Gerente de la Empresa Metro de Bogotá, Leonidas Narváez, resaltó que el proyecto Metro no es solo una obra de ingeniería, sino una apuesta cultural: “Estamos construyendo una ciudad Metro: un proyecto que une a las entidades para generar impacto en la gente.”

Explicó que el cumplimiento en tiempos y la transparencia han sido pilares de confianza ciudadana: “La obra avanza con eficiencia y claridad. Eso genera credibilidad, esperanza y sentido de pertenencia.”

Narváez destacó que el Metro traerá un cambio profundo en la manera de vivir la ciudad: “Con un solo pasaje, las personas podrán vivir una experiencia transformadora. La movilidad será más integrada, más digna y más participativa.”

Su mensaje final fue una invitación al optimismo: “El Metro no solo moverá personas: moverá comportamientos, emociones y sueños. Es el reflejo de una Bogotá que avanza con esperanza.”

El panel cerró con una visión compartida sobre cómo la movilidad es mucho más que transporte, es una herramienta de transformación cultural y un espacio para fortalecer la convivencia. Bogotá avanza hacia una nueva etapa donde la cultura ciudadana, el respeto por lo público y la empatía en el movimiento cotidiano se consolidan como pilares de una Bogotaneidad en acción.

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29/10/2025