Foto: Miguel Ariza - Secretaría Distrital de Gobierno
La tolerancia y la convivencia fueron protagonistas de una nueva final en la ciudad.
La final de la Superliga no solo dejó un campeón, también dejó un mensaje claro: en Bogotá el fútbol puede vivirse con respeto, alegría y convivencia. Tras el partido de vuelta, en el que Independiente Santa Fe se quedó con el título, la ciudad cerró la jornada con un balance positivo en seguridad y comportamiento ciudadano.
Desde temprano, los equipos de la Secretaría Distrital de Gobierno estuvieron presentes antes, durante y después del encuentro, acompañando a las hinchadas y promoviendo el diálogo. Junto a los Gestores de Diálogo Social, los equipos de Inspección, Vigilancia y Control, y la Policía Metropolitana de Bogotá, se garantizó una jornada tranquila tanto en los alrededores del Estadio Nemesio Camacho El Campín como en los puntos de encuentro de la hinchada cardenal, con presencia de hinchada visitante.
“Bogotá no solo celebra un triunfo en la cancha, también celebra el compromiso de la ciudadanía. El trabajo previo con las barras y el acompañamiento permanente de nuestros equipos demostraron que el fútbol puede ser una fiesta segura y familiar”, afirmó el secretario Distrital de Gobierno, Gustavo Quintero Ardila.
La Administración Distrital destacó el comportamiento de las personas asistentes, quienes celebraron con respeto, cuidaron el espacio público y demostraron que la pasión por el fútbol no tiene por qué ir de la mano con la violencia.
Una estrategia que dio resultados
El operativo priorizó la prevención y el diálogo como herramientas principales. Gracias a este enfoque, la jornada dejó resultados positivos:
- Sin incidentes graves: no se registraron riñas ni alteraciones del orden público asociadas al partido.
- Movilidad y logística sin contratiempos: el ingreso y la salida del estadio se realizaron de manera ordenada y fluida.
- Cultura ciudadana: las celebraciones se dieron en un ambiente de respeto entre hinchadas y cuidado del mobiliario urbano.
Bogotá sigue apostándole a que el fútbol de viva con Goles en Paz, que sea un punto de encuentro, una excusa para compartir y una oportunidad para demostrar que la convivencia sí es posible dentro y fuera de la cancha.