La ciudad cuenta con una de las redes de ciclorrutas más extensas de América Latina, con más de 600 kilómetros habilitados, lo que garantiza desplazamientos más seguros para los ciclistas. Además, Bogotá está cerca de rutas montañosas y carreteras ideales para entrenamientos y competencias, consolidando su reputación como un epicentro del ciclismo.